En la piel de... Lauren Izquierdo
Lauren Izquierdo es periodista especializada en estilo de vida, lujo y belleza y una apasionada de los hábitos saludables, y también escritora de novelas románticas. Hoy es la protagonista de En la piel de….
Empecemos por conocerla un poquito mejor:
Tiene 26 años, vive en Madrid aunque nació y creció en un pequeño pueblo de Alicante, y es autora de seis libros, el último de ellos Madrid tiene los ojos verdes.
Actualmente, trabaja como freelance para medios como Mujer Hoy, Instyle o Women’s Health. Además, es coordinadora de contenidos editoriales del blog de Primor en España y Portugal.
Se define como perfeccionista y confiesa que en su cabeza solo hay letras, "a veces bonitas, a veces tristes". Cada día trabaja para darles forma, siempre con su familia y sus amigos como pilares fundamentales en su vida.
Y, por si fuera poco, sabemos de primera mano que este año va a haber Lauren Izquierdo para rato…

¿Qué haces para sentirte bien, tanto física como mentalmente?
Para mí, el deporte es clave: entrenar con pesas, hacer pilates con máquina o barre me obliga a estar presente y me ayuda a desconectar. También llevo años haciendo terapia, que para mí es una base fundamental del autocuidado. Además, necesito pasar tiempo de calidad con mi familia y mis amigos, volver a casa siempre que puedo —soy de un pueblo de Alicante y el mar es muy importante para mí— y rodearme de personas que me ven de verdad.
Como parte de mi autocuidado también tengo una rutina muy marcada: me levanto a las cinco de la mañana y entreno a las seis. Hace poco una nutricionista me dijo que estaba “biohackeada”, ja, ja. Puede que lo esté, pero es lo único que realmente me funciona.
¿Qué hábitos no faltan nunca en tu rutina?
Dormir ocho horas es mi regla base. Me gusta irme a la cama pronto y tengo un protocolo muy claro con las pantallas: a partir de las nueve y media de la noche no las toco, prefiero leer. También cuido mucho mis horarios de comidas: desayuno en dos partes, entreno y luego desayuno bien; como entre las doce y media y la una, hago un tentempié por la tarde y ceno temprano, como muy tarde a las ocho.
Estos horarios me funcionan especialmente bien porque tengo patologías digestivas y, además, me permiten hacer ayuno intermitente en fases concretas de mi ciclo. Aunque, la clave para mí es la flexibilidad, si salgo, no me importa acomodarme a los horarios de los demás. En casa soy ordenada con mis rutinas, pero fuera me adapto.
¿Cuál es tu rutina de skincare?
Por la mañana empiezo limpiando bien la piel con el limpiador facial de Skinclinic y, a continuación, aplico un sérum de probióticos o ceramidas, que voy ajustando según la época del año, si estoy viajando o si me encuentro en Madrid o en casa, donde el ambiente es más húmedo. Actualmente estoy utilizando el sérum multipéptido de Medik8 y, por supuesto, nunca falta un buen protector solar, como Capital Soleil de Vichy.
Por la noche ya es otra historia. Uso una crema más densa y tengo un truco que me dio una de mis mejores amigas, que es modelo: una vez a la semana —o la noche antes de un vuelo o un tren— me aplico una capa gruesa de Cicaplast y me voy a dormir con ella. A la mañana siguiente tu cara es otra.

Y si hablamos de pelo, maquillaje y perfumes... ¿cuáles son tus imprescindibles?
Mi pelo es mi templo, me gusta usar el aceite capilar de Kérastase y, cuando necesito un extra, recurro a las ampollas anticaída de La Biosthétique. Y para todo lo demás, llevo ocho años en manos de mi peluquero, José Fernández de Llongueras, que es quien mejor sabe escuchar a mi pelo. Es el único hetero en el que confío de verdad.
En cuanto al maquillaje, la verdad es que no me maquillo mucho. Gracias a una doctora que tuve hace unos años, gané la confianza suficiente en mi piel como para no sentir la necesidad de usar base si no quiero. Normalmente me rizo las pestañas, me pongo un poco de colorete y ya está. El pintalabios rojo sí lo reservo para ocasiones concretas, cuando necesito ese toque extra, ese plus, me gusta usar el tono Le Rouge Kiss de Guerlain.
Y el perfume es absolutamente imprescindible para mí. Uso Tilia, de Marc-Antoine Barrois, y es un perfume taaaaaaan especial que incluso me han parado en París para preguntarme a qué huelo.

¿Tomas suplementos?
Sí, tomo suplementos, pero creo que es muy importante aclarar que tienen que ser siempre personalizados. Igual que con las cremas, no porque algo esté de moda significa que tu cuerpo lo necesite.
Creo que ahora mismo hay mucha desinformación. Si alguien quiere empezar, lo primero es acudir a un médico.
Y en cuanto a comida, ¿qué no puede faltar en tu nevera?
Siempre hay café. Últimamente también salmón —creo que en el fondo soy noruega—, helado de turrón y boniato, que me encanta. Y, por supuesto, siempre hay vino, porque mi casa es un poco como una iglesia: la gente viene a confesarse, a desahogarse por rupturas, a contarlo todo.
De hecho, siempre hago una pregunta: ¿qué mueble serías si fueras un mueble? Yo lo tengo clarísimo: soy una mesa de comedor extensible. En mi día a día puedo estar aquí, mañana en París o en casa, con mis cosas, mis miedos y mis paranoias, pero cuando alguien lo necesita, me despliego, saco una tabla de quesos, jamón, abro vino —que nunca falta— y digo: venid todos.
Para terminar, ¿qué te inspira tanto para escribir como para hacer tu trabajo?
La gente. Si hay algo que me apasiona en la vida es observar cómo la gente se relaciona, cómo ama, cómo se equivoca, cómo habla. Cuando tengo que crear personajes nuevos, solo necesito salir a pasear: una conversación, una mirada, una luz bonita… todo me inspira.

En la piel de... Lauren Izquierdo, periodista y escritora. Puedes seguir las andanzas de Lauren en @lauurenizquierdo. Y si te ha picado el gusanillo su libro, puedes echarle un ojo por aquí.
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